Proteccionismo y paranoia: Estados Unidos veta la importación de robots móviles
El Pentágono empujó la medida comercial; las empresas que quieran continuar vendiendo pueden pedir permiso y prometer fábricas locales.
13 de septiembre de 2026 · 1 min de lectura
La FCC agregó el 28 de julio a su Covered List —el registro de equipos de comunicaciones que considera una amenaza a la seguridad nacional— dos categorías nuevas: los robots móviles que pesan más de 2 kilos y los inversores de potencia que usan los paneles solares. Los productos nuevos de cualquier origen extranjero dejan de ser elegibles para importación. Los ya certificados se pueden seguir vendiendo y usando.
La definición es amplia: sistemas móviles con sensores a bordo, comunicaciones y algo de autonomía. Quedan afuera drones, vehículos conectados y equipamiento médico. Y quedan dos agujeros: menos de 2 kilos, o comunicaciones por debajo de 200 kilobits por segundo.
El Departamento de Defensa impulsó la medida y cita, entre sus fundamentos, una vulnerabilidad crítica en robots de Unitree, de Hangzhou. La FCC insiste en que la decisión es "neutral respecto de los países". El Ministerio de Comercio chino respondió el 29 de julio que el proteccionismo va a terminar perjudicando a empresas y consumidores estadounidenses.
Para pedir autorización condicional hay que presentarse ante el DOD y la FCC antes del 1 de enero de 2028, revelar quiénes son los dueños reales de la empresa y comprometer un plan con fechas para fabricar en Estados Unidos. La suiza ANYbotics ya avisó que va a aplicar. Boston Dynamics celebró el veto en LinkedIn: su vicepresidente de política, Brendan Schulman, escribió que es "apenas la primera ronda". China fabrica buena parte de los componentes de los robots que se ensamblan en Estados Unidos.