Rikap: la soberanía digital se construye dentro de “la nube” privada
Un extracto de “The Rulers” recorre los planes de la Comisión Europea, India, Brasil y China, y muestra que ninguno toca lo que importa: quién es dueño del cómputo.
13 de septiembre de 2026 · 1 min de lectura
Rikap comienza con una lista de contratos. En 2024 el Reino Unido firmó un acuerdo de cinco años con Microsoft para su transformación digital. El gobierno alemán tiene uno equivalente con AWS y su socio local Bechtle AG. Nueva Zelanda opera con Google Cloud para todo el aparato estatal. Israel contrató a Google y Amazon por 1.200 millones de dólares para el Proyecto Nimbus, denunciado por empleados de ambas empresas por sostener el uso militar de IA para vigilancia de la población palestina.
Sobre esa base, los planes soberanos quedan cortos. El AI Continent Action Plan de la Comisión Europea (abril de 2025) financia “fábricas de IA” con supercomputadoras públicas y gigafábricas vía asociación público-privada: las startups europeas podrán entrenar ahí, pero van a desplegar en nubes de Big Tech.
En India, el comité asesor de IndiaAI —con empleados de Intel y Oracle adentro— recomendó una infraestructura alternativa construida, otra vez, con Intel y Oracle. En Brasil, las empresas estatales de telecomunicaciones y datos empujan una capa intermedia para el sector público, con las tecnologías de base todavía en manos estadounidenses.
China, dice Rikap, es reemplazo de mando. “Soberanía” con distinto amo.