Una buena: presentan un robot humanoide ya no aplasta laburantes
El Digit 5 trabaja junto a personas humanas sin guardas, se sienta en el piso si prevee daño. Patrones calculan si 8.500 dólares por mes no será una ART muy cara.
19 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura
Agility Robotics presentó Digit 5, la nueva versión de su robot humanoide, y con ella tiró abajo la jaula. Hasta ahora los pocos humanoides que trabajan en plantas lo hacen detrás de barreras físicas, lejos de la gente. Agility dice que Digit 5 no las necesita.
El cambio pasa por las piernas. La empresa abandonó las patas tipo avestruz de los modelos anteriores por piernas más humanas, optimizadas para levantar hasta 23 kilos y para bajar al piso rápido. Ese gesto —agacharse, sentarse, cortar motores— es el corazón de la nueva estrategia de seguridad: sensores vigilan 360 grados alrededor del robot, calculan qué tan cerca está una persona y, según el riesgo, lo frenan o lo sientan en el piso antes de que alguien lo toque. No hay zonas delimitadas: decide el robot, con un controlador de seguridad independiente que dispara la respuesta final si algo sale mal.
Jonathan Hurst, cofundador y "chief robot officer" de Agility, lo dijo así: no alcanza con tomar un robot cualquiera y ponerle un casco de seguridad encima; hubo que rediseñar piernas, sensores y electrónica desde cero.
El negocio detrás: Agility ya acumula más de 300 millones de dólares en pedidos multianuales —menos de mil robots, una décima parte de la capacidad de su fábrica en Oregon— y va a alquilar Digit 5 como servicio a 8.500 dólares por mes. Según sus propios cálculos ante la SEC, eso le ahorraría a un cliente unos 100.000 dólares al año frente a un trabajador humano pagado a 30,50 dólares la hora. Mientras tanto, la empresa declaró apenas 1,8 millones de dólares en ventas netas en 2025 y se prepara para salir a bolsa por SPAC con Churchill Capital Corp. XI, a una valuación de 2.500 millones de dólares.
El acceso temprano a Digit 5 arranca en la primera mitad de 2027, en depósitos y fábricas. Después llega a la Unión Europea y el Reino Unido, mercados donde Agility nunca vendió antes.