Zachary Quinlan y su equipo leyeron las moléculas de 380 muestras de 16 sitios; el análisis es caro, la toma de muestras ya no tanto.
Un equipo de la Universidad de Hawái en Mánoa, encabezado por el biólogo Zachary Quinlan, encontró 25 contaminantes en el tejido de corales de Maui. Entre ellos hay restos de cosméticos, medicamentos y agroquímicos. El trabajo salió en julio en *Nature Communications*.
Seguir leyendoMás de 250 expertos evaluaron 127 ecorregiones. Un arrecife, el de Galápagos occidental, ya colapsó.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) publicó la primera evaluación de arrecifes de coral dentro de su Lista Roja de Ecosistemas, un marco científico para medir el riesgo de que un ecosistema colapse.
Seguir leyendoSatélites con 35 años de registro comparan el mar de hoy con el de 1997 y 2015. NOAA da 83% de chances de un evento fuerte.
Josh Willis, científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, tiene una ventaja que pocos climatólogos tuvieron: 35 años de altimetría satelital con misiones casi idénticas, que vuelan sobre la misma traza y se superponen una con otra. Con ese registro, el equipo comparó el mar del Pacífico de octubre de 2026 con el de octubre de 1997 y el de octubre de 2015.
Seguir leyendoInvestigadores de MBARI viajaron a Grecia para colaborar en el mapeo y monitoreo de fuentes costeras que liberan gas desde el fondo marino. El vehículo MOLA hizo su primera inmersión en la bahía de Paleochori para relevar el campo hidrotermal. El trabajo despliega tecnología nueva en un ambiente de fondo marino activo.
Entre los 30 y los 80 metros de profundidad, el fondo marino de la isla griega de Milos era un hueco en el mapa. Los buzos de la Universidad Nacional y Kapodistríaca de Atenas (NKUA) relevaron las fuentes de gas desde la costa hasta unos 30 metros. El buque de investigación *Meteor* caracterizó las que están por debajo de los 80. En el medio no llegaba nadie: es muy hondo para bucear y muy somero para un barco grande con vehículo remoto.
Seguir leyendoEn Shenkeng, a diez kilómetros de Taipéi, investigadores y productores con apoyo del gobierno revitalizan una industria del té, abandonada hace medio siglo. Usan tecnología para enfrentar el cambio climático y preservar el patrimonio cultural.
En Shenkeng, a diez kilómetros de Taipéi, el té se abandonó hace medio siglo y las plantaciones se volvieron bosque. Ahora investigadores y productores locales las recuperan, con apoyo del gobierno taiwanés.
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