Caro: 75 mil dólares al año para ser tratados como robots. La polémica de la educación privada por IA
¿Problema de precio o de calidad educativa? Alpha School, la cadena de escuelas privadas que reemplaza enseñanza tradicinal con IA, pone en tensión el modelo de negocio educativo automatizado (y privado) con el bienestar las personas.
26 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura
Alpha School cobra 75.000 dólares al año por alumno y vende el paquete como educación potenciada por inteligencia artificial. La cadena de escuelas privadas, con sedes en Estados Unidos, construye su marca alrededor de tutores de IA que reemplazan buena parte de la enseñanza tradicional.
El investigador Benjamin Riley, que sigue el caso desde su newsletter Build Cognitive Resonance, juntó testimonios de exalumnos que cuentan otra cosa. Los tests de matemática diarios los corregía, por Zoom, "un tipo random, normalmente de India", que los obligaba a explicar cada error frente a cámara. La corrección corre por cuenta de mano de obra tercerizada en un call center.
El director de estudios de medios de Elmira College, Matt Seybold, lo llamó el "problema Mechanical Turk" de la industria: lo que se vende como inteligencia artificial es, en buena parte, trabajo cognitivo barato del sur global procesando lo que la máquina todavía no resuelve.
Alpha además hace usar a los chicos monitores de frecuencia cardíaca mientras un software critica su trabajo delante de compañeros, y rastrea sus expresiones faciales y estados emocionales por webcam.
Puertas adentro, la escuela divide a los alumnos en programas: "Rocket Ship" para los de mejor rendimiento (sin horario fijo, "podían hacer lo que quisieran") y "Pirate Ship" para el resto. Quien no cruza el umbral de testeo en la computadora queda "nukeado": la pantalla se bloquea entera salvo la app propietaria y aparece un hongo nuclear de juguete, incluso cuando el sistema se equivoca.
Un exalumno de noveno grado contó que lo bajaron a matemática de sexto y le "arruinaron los créditos a propósito", para que no pudiera cambiarse de escuela sin perder el año. "Éramos como robots", resumió.
El equipo de software de Alpha está tercerizado en otros países: cuando algo falla, el reclamo de un director tarda días en resolverse. Alpha School no respondió las preguntas de Riley.