Un anillo de escombros alrededor de una estrella muerta anticipa el futuro del Sistema Solar
Dos discos concéntricos de gas rodean a la enana blanca J1328−1450, a 1.600 años luz, y apuntan a dos cuerpos que sobrevivieron.
28 de octubre de 2026 · 1 min de lectura
Un equipo de astrónomos usó el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO) para mirar la enana blanca J1328−1450, a unos 1.600 años luz de la Tierra. Encontró un disco de escombros poco común. Los resultados salieron en *Nature Astronomy*.
Una enana blanca es el núcleo que deja una estrella parecida al Sol cuando se hincha como gigante roja y expulsa sus capas externas. En esa expansión, los planetas cercanos pueden ser tragados y destrozados. Los restos de J1328−1450 se acomodaron en un disco de gas y polvo.
Con el instrumento X-shooter del VLT, el equipo midió la velocidad del gas que orbita la estrella. Se mueve a dos velocidades distintas. Eso indica dos discos concéntricos con un hueco en el medio.
La composición también difiere: un anillo es rico en magnesio y el otro no tiene. Según el análisis, vienen de cuerpos distintos. Además detectaron calcio, oxígeno y hierro, lo que sugiere que los planetas rocosos destruidos se parecían a los del Sistema Solar.
La explicación más probable es que dos cuerpos sobrevivientes mantienen cada disco. Al orbitar, interactúan con granos de polvo y liberan gas. Uno tendría el tamaño de un asteroide típico, el del anillo interno. El otro sería un planetoide del tamaño de Plutón, el del anillo externo.
"Es un vistazo poco frecuente al proceso violento y caótico con que termina un sistema planetario", dijo Boris Gänsicke...