Los lagos ácidos y salados de Australia dan indicios para la vida fuera de la Tierra

Estos lagos llegan a ser 10 veces más salados que el mar y tienen minerales parecidos a los de Marte.

26 de octubre de 2026 · 2 min de lectura

Cada pocos años, la geóloga Kathleen Benison, de la Universidad de West Virginia, viaja a Australia Occidental a visitar lagos que son salados y ácidos a la vez. Hoy sigue de cerca entre 8 y 10.

Las salmueras más extremas tienen solo 66% de agua. El resto son iones disueltos de aluminio, hierro, calcio y cobre. El mar tiene 96,5% de agua. A veces esos lagos son diez veces más salados que el océano.

Su primer viaje fue en 2001. En el lago Aerodrome, que parecía un charco azul, el pH medido fue 2,7, cerca del jugo de pomelo.

Los lagos se inundan, se evaporan y se secan, y no siguen las estaciones. El Aerodrome estaba lleno en 2001, casi seco en 2011 y completamente seco en enero de 2026. Por eso una sola visita no alcanza.

En 2026 Benison volvió al Aerodrome en enero y en marzo. En enero una zona no tenía yeso. En marzo había cristales de poco más de un centímetro. Su hipótesis: el yeso a veces crece tan rápido como la halita.

En Perth empieza por la ferretería, donde compra baldes y una pala. Después maneja entre medio día y un día hasta los lagos, con medidores de pH, termómetros y refractómetros de salinidad. Una vez, con Brenda Bowen, de la Universidad de Utah, recorrieron 61 lagos en tres semanas.

Los minerales de estos lagos se parecen a los de Marte. Eso sugiere que el planeta pudo tener aguas ácidas y saladas. "Miramos ambientes extremos en la Tierra porque nos dicen el rango de ambientes habitables", dijo Benison.

El microbiólogo Shiladitya DasSarma, de la Universidad de Maryland, recordó que el estudio de las bombas de iones de los microbios que viven en la sal ayudó a la neurobiología. El Nobel de Medicina 2026 fue para la optogenética, que usa luz para controlar señales nerviosas.