Un modelo Claude de Anthropic diseña proteínas que se pegan a neurotoxinas de escorpión
Anthropic Research contó que un modelo de investigación interno diseñó minibinders, proteínas pequeñas que se adhieren con fuerza a neurotoxinas de escorpión. Es una empresa midiendo su propio producto en biología de diseño de proteínas. Falta ver validación en laboratorio y si puede derivar en antídotos accesibles, un tema relevante para regiones con escorpionismo como el norte argentino.
22 de octubre de 2026 · 2 min de lectura
Según datos de Anthropic sobre su propio modelo, un Claude de investigación interno diseñó proteínas pequeñas (minibinders) que se pegan a neurotoxinas de escorpión. Es el primer trabajo que conocen de diseño desde cero contra este tipo de toxinas.
El modelo trabajó 64 horas, casi solo, con un pedido inicial y cuatro indicaciones de seguimiento. Generó 318.484 diseños y eligió 180 para probar. El equipo sumó 31 más. Las empresas Adaptyv Bio y Twist Bioscience los produjeron y midieron en laboratorio los 211.
Cumplieron el criterio de unión 17 diseños. Había que dar positivo en ambos laboratorios, con afinidad de 1 µM o mejor y sin pegarse a una proteína humana de control. Siete son contra Cn2 (escorpión mexicano), cuatro contra AaH II, cuatro contra AaH I y dos contra LqhIII. Los dos mejores, Cn2-B1 y Cn2-B2, llegaron a afinidades de nanomolares de un dígito. Ninguno de los diseños pensados para varias toxinas a la vez funcionó contra más de una.
Las pruebas se hicieron con toxinas producidas en laboratorio, no con veneno. Anthropic aclara que no probó si neutralizan la toxina en células ni en animales, así que no dice haber producido un antídoto. Los experimentos de competencia sugieren que los Cn2 se pegan en el mismo sitio que un anticuerpo que protege ratones.
Los escorpiones pican a 1,2 millones de personas o más por año y causan más de 3.250 muertes, sobre todo niños. Los antivenenos actuales salen de anticuerpos de caballos inmunizados con veneno de miles de escorpiones, y en muchas regiones son caros o escasos.
Susana Vázquez Torres (CNIO, Madrid) y Timothy Jenkins (Universidad Técnica de Dinamarca), consultados por Anthropic, lo calificaron de primer paso prometedor. Vázquez Torres señaló que unirse ya no es el cuello de botella: falta lograr moléculas seguras, baratas y disponibles.
La empresa publicó los 211 diseños y sus datos para que otros grupos los usen. Quedan por hacer pruebas con veneno, registros de corriente en canales de sodio y ensayos en ratones.