La CONAE e INVAP ensayan en Bariloche el satélite SABIA-Mar, con aporte de la UNLP

El próximo satélite de observación de la Tierra de la CONAE pasa por ensayos ambientales en los laboratorios de INVAP en Bariloche: se probaron las cámaras ópticas y se hicieron pruebas de termovacío. El Gobierno bonaerense declaró de interés provincial el aporte de la UNLP, que fortalecerá el monitoreo ambiental del mar y de las lagunas de la cuenca de Junín.

22 de octubre de 2026 · 2 min de lectura

La CONAE lleva adelante en Bariloche la campaña de ensayos ambientales de SABIA-Mar, su próximo satélite de observación de la Tierra. Empezó en septiembre de 2026 en las instalaciones de INVAP, contratista principal, con seguimiento técnico de la CONAE.

Ya se unieron el Módulo de Servicios y el Módulo de Carga Útil (la maniobra se llama *mating*) y se colocaron las mantas térmicas. Después las cámaras ópticas se probaron con iluminación que simula la luz natural del Sol, para verificar que los sensores la reciban. Midirán el color del mar y, con eso, la clorofila-a, ligada al fitoplancton. El satélite también pasó por termovacío: ciclos de frío y calor que reproducen las variaciones de sus órbitas.

La empresa VENG hizo pruebas de validación de la misión conectándose al satélite desde el Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba. Adrián Orellano, jefe interino del proyecto en la CONAE, dijo que los ensayos permiten detectar y corregir problemas antes del lanzamiento.

Sigue la integración de los paneles solares, las pruebas de pliegue y despliegue y los ensayos de vibración en un *shaker*. El lanzamiento está previsto para 2027.

El aporte de la UNLP

La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata diseñó, construyó y probó dos instrumentos: el receptor de datos ambientales DCS y el receptor de navegación AGR-T. Los hicieron los equipos GrIDComD y SENyT.

Según Semanario de Junín, el AGR-T es el primer posicionador 100% nacional en la carga útil de un satélite argentino. Un receptor comercial de grado espacial ronda 1,5 millones de dólares. El de la UNLP costó un tercio.

El Decreto 1660, firmado por Axel Kicillof y los ministros Augusto Costa y Carlos Bianco, declaró de interés provincial ese aporte, sin gasto para la Provincia.

Los datos de color del agua servirían también para detectar floraciones de cianobacterias en las lagunas de la cuenca de Junín: Gómez, El Carpincho y Mar Chiquita.