Gibney + Musk: 4 horas de documental donde le tiran con de todo

El documental de casi cuatro horas de Alex Gibney, presentado en Venecia, revisa a fondo las controversias del magnate sin una caricia.

30 de septiembre de 2026 · 1 min de lectura

El documental "Musk", de Alex Gibney, se proyectó el 8 de septiembre en Venecia y llega a salas el 16 de octubre. Casi cuatro horas de metraje que arrancan en Zip2, la empresa de software de 1998, y terminan en el paquete SpaceX-Tesla-X que Musk controla hoy. Gibney lo resume así: sus dos activos son la voluntad y el acceso a plata pública.

Ahí está el nudo. La película sigue los contratos estatales que sostienen SpaceX y Tesla, los litigios por Autopilot —vinculado a al menos una muerte en tribunales— y los casi USD 300 millones que Musk puso para la campaña de Trump en 2024.

Musk se negó a dar entrevista. Gibney respondió armando un avatar con inteligencia artificial que responde citando declaraciones públicas viejas del propio Musk, no una conversación nueva.

La reacción no se hizo esperar. El abogado de Musk, Alex Spiro, le mandó una carta a la productora Jigsaw acusando al film de difamación por una escena donde Ashley St. Clair muestra mensajes de texto de Musk sobre "desatar la anomalía en la matrix" y "más de 10 mil láseres en el espacio", que Spiro lee como guiño a la teoría (desmentida) de que Starlink infló votos para Trump. NPR dice haber autenticado esos mensajes.

St. Clair, madre de un hijo de Musk, cuenta en el documental que rechazó una oferta de USD 40 millones —pago inicial más transferencias mensuales— a cambio de firmar confidencialidad sobre esa relación. Sobre la demanda de Spiro fue directa: "Tienen más chances de colonizar Marte que de ganarle un juicio por difamación a Alex Gibney".

También declaran Justine Wilson, primera esposa de Musk, y Lori Garver, ex número dos de la NASA, que separa los contratos ya ejecutados de las promesas de llegar a Marte.