El INTA La Rioja usa drones para relevar represas y tajamares ganaderos
Los vuelos periódicos miden cuánta agua guardan los reservorios de los Llanos Riojanos y cuánto sedimento perdieron.
1 de noviembre de 2026 · 1 min de lectura
Un equipo técnico del INTA La Rioja usa drones para hacer el relevamiento topográfico de represas y tajamares. Trabaja en zonas áridas y semiáridas, donde estos reservorios juntan el agua de lluvia que corre por el suelo.
En los Llanos Riojanos, esos sistemas son una solución viable para los campos ganaderos y las poblaciones rurales. A veces son la única. El mantenimiento es la principal limitante, incluso cuando la obra se hizo con pautas claras de construcción.
Los técnicos vuelan de forma periódica y comparan los datos entre un momento y otro. Así detectan cambios en la capacidad, acumulación de sedimentos, modificaciones en las pendientes o daños en la infraestructura.
Pedro Namur, investigador del INTA La Rioja, destacó que el método da información confiable sobre la geometría del vaso. Con eso se estima cuánta agua guarda la represa y se ajusta la carga animal al agua disponible y a la capacidad del pastizal de alrededor.
También baja el riesgo de invertir en obras nuevas, que son caras. Medir con drones antes de decidir dónde construir y de qué tamaño evita inversiones fallidas. Sirve además para calcular cuánto sedimento hay que sacar en un plan de limpieza.
Namur aclaró que el dato exige método: planificar el vuelo, definir altura, velocidad y solapamiento, usar puntos de control cuando hace falta, procesar las imágenes y validar con mediciones de campo.
Diego Pereyra, también investigador del INTA La Rioja, dijo que los drones fortalecen la base técnica para el diagnóstico y el monitoreo. También ayudan a proponer mejoras en la infraestructura de agua, tanto de cada establecimiento como de la comunidad.