El INTA mide qué define el rendimiento del maíz en el Chaco con 62 ensayos
Cada punto más de materia orgánica en el suelo suma unos 1.200 kg por hectárea, según la Red de Maíz NEA.
1 de noviembre de 2026 · 1 min de lectura
La Red de Maíz NEA analizó 62 ensayos en distintas localidades del Gran Chaco argentino. Dos factores explican la mayor parte de las diferencias de rendimiento: la materia orgánica del suelo y el agua disponible al momento de la siembra.
Carlos Simón, coordinador técnico de la Red e investigador del INTA Las Breñas (Chaco), lo resume en un número. Cada punto porcentual adicional de materia orgánica equivale a unos 1.200 kilos más de maíz por hectárea.
Los ensayos probaron entre 9 y 28 híbridos por sitio. Los rendimientos fueron de 2.235 a 11.141 kilos por hectárea. Con esa amplitud, el equipo validó un modelo que explica la respuesta del cultivo a partir de variables ambientales y de manejo. El trabajo se publicó en una revista científica.
En manejo pesan tres decisiones: el nitrógeno disponible a la siembra, la fecha de siembra y el tipo de híbrido, templado o subtropical. Ajustadas lote por lote, pueden sumar cerca de 20%, unos 1.500 kilos por hectárea.
Simón agrega que buena parte del rendimiento se define antes de sembrar, al elegir el lote. Recomienda medir la materia orgánica, hacer un análisis de suelo y seguir el agua disponible. La genética ayuda contra la chicharrita (*Dalbulus maidis*) y el complejo de achaparramiento, pero con un lote que no acompaña no alcanza.
El contexto local: en los últimos diez años, los productores del Gran Chaco argentino empezaron a rotar soja con cereales, sobre todo maíz. Hoy se discute bajar la superficie de maíz en el norte.
Los resultados se presentan el 5 de noviembre en el 2° Congreso de Cereales y Oleaginosas del Gran Chaco Argentino, en Las Breñas. Simón expone junto a Nicolás Neiff, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE.