Concursos, puntajes por IA y automatización. Así se arman los arsenales drone por venir
Parece un videojuego, pero no divierte. El director del Joint Interagency Task Force 401, el centro del Pentágono contra drones, detalló cómo agentes de IA están moldeando sus planes de adquisición de armamento.
7 de octubre de 2026 · 1 min de lectura
El Joint Interagency Task Force 401, la oficina del Pentágono contra drones, ya usa agentes de IA para decidir qué comprar antes de que exista un contrato firmado.
Lo contó su director, el general de brigada Matt Ross, después del ejercicio Falcon Peak 26.2 en Yuma Proving Ground, Arizona: un mes de pruebas a productos comerciales antidrones, parte del operativo que Northcom despliega en la frontera con México bajo la excusa de drones ligados a narcotráfico y trata de personas.
Ross armó lo que llama "tech arsenal": un repositorio central donde vuelcan los datos de cada prueba de los últimos diez años. Un agente de IA los cruza y responde en lenguaje llano. El ejemplo que dio Ross: pedirle un radar activo que detecte drones Grupo 1 y 2 entre uno y cuatro kilómetros, con tope de 15.000 dólares, y que arme una tabla de proveedores ordenada por rendimiento.
"Es tan buena como los datos que le metés", aclaró. El tiempo entre la prueba y la orden de compra, según Ross, se mide en "días, no semanas".
JIATF-401 es una task force liderada por el Ejército, creada el año pasado bajo la segunda administración Trump para unificar estándares de prueba entre las fuerzas. Esta fue la primera vez que todos los sistemas se evaluaron con los mismos parámetros, publicados a principios de año.
El negocio alrededor crece en paralelo: esta semana Kaizen, la empresa que desarrolló el "marketplace" antidrones del Pentágono, se llevó un IDIQ de 49 millones de dólares del Ejército, con una primera orden de trabajo clasificado. Ningún proveedor de Falcon Peak fue identificado públicamente todavía como ganador.