KAIST diseña un parche que pone el colirio sin gravedad ni pulso firme
Con vitamina C y bicarbonato, empuja la gota al ojo; en voluntarios rindió como un colirio común, pero no se probó en órbita.
26 de octubre de 2026 · 1 min de lectura
Un equipo del KAIST (Corea del Sur) y del Hospital de la Universidad Nacional de Seúl en Bundang desarrolló un parche que se pega junto al ojo y lleva la gota adonde tiene que ir. Se llama SIMP, por *self-instillation microfluidic eyedrop patch*. Está hecho sobre todo de un polímero flexible y biocompatible, y se adhiere a la cara con adhesivo médico.
Por dentro tiene tres cámaras unidas por microcanales. Una guarda una tela mojada, otra una mezcla de vitamina C y bicarbonato de sodio, y la tercera la gota de medicación.
Funciona así: la persona aprieta con el dedo la zona de la tela. El agua sale hacia la cámara de la mezcla, que hace espuma y libera dióxido de carbono. Un filtro retiene la espuma y el gas pasa a la cámara del colirio. La presión empuja la medicación por un último canal hasta el rincón del ojo.
En pruebas con voluntarios, el parche entregó la medicación en un nivel parecido al del colirio convencional. Lo probaron en distintas orientaciones respecto de la gravedad terrestre. Todavía no se evaluó en gravedad cero real.
El equipo lo pensa para astronautas, pero también para personas con Parkinson, cuyo temblor de manos les complica ponerse gotas. El trabajo, liderado por el profesor Ki-Hun Jeong, salió en la revista *Sensors and Actuators B: Chemical*.