Napster resucita y ahora quiere piratear docentes

La marca que arruinó|innovó a la industria discográfica viene a asaltar a la educación con avatares de IA que imitan a docentes reales.

19 de septiembre de 2026 · 1 min de lectura

Napster no es Napster. La marca hoy es de Infinite Reality, una empresa de avatares y "mundos digitales" que compró el nombre y lo reflotó como plataforma de conciertos virtuales. Ahora prueba suerte en el aula.

El producto se llama Napster Teach (o algo por el estilo, según Wired) y ofrece clonar a un docente: su voz, su cadencia, hasta su forma particular de explicar una derivada o de corregir un ensayo.

La idea que venden a colegios y universidades es que el avatar puede responder preguntas de alumnos a las tres de la mañana, repetir una clase infinitas veces y estar disponible sin licencia por enfermedad.

El problema aparece de toque: ¿de quién es esa copia? Si un profesor graba treinta horas de clases para entrenar a su clon, ¿el modelo resultante es suyo, de la universidad que pagó el contrato, o de Napster/Infinite Reality, que puso la infraestructura y el software?

Lo que sí está claro es el incentivo económico: una institución educativa paga una vez por clonar a un docente y después no necesita pagarle de nuevo por cada repetición de esa clase. El trabajo que antes se cobraba por hora —dar clase, tomar examen, responder consultas— se convierte en un activo que se licencia.

Wired no reporta todavía casos de universidades que hayan firmado, ni cifras de cuánto cuesta clonar a un profesor. Tampoco hay gremios docentes que se hayan pronunciado en público sobre el modelo.