Origami de aluminio: el MIT arma cáscaras rígidas con dos tercios del material
Se cortan en plano, se pliegan y se atornillan con herramientas de mano: un equipo sin experiencia armó 23 pies en días.
27 de octubre de 2026 · 2 min de lectura
Un equipo del Center for Bits and Atoms del MIT desarrolló un sistema de origami para armar estructuras livianas que soportan carga y no necesitan columnas interiores. Lo lidera Alfonso Parra Rubio, junto a Neil Gershenfeld, Erik Strand y colegas de Bolonia, Innsbruck y la Universidad de Tokio.
Las piezas parten de las teselaciones plegadas que el artista y científico Ron Resch ideó en los años 60. Pero en lugar de plegar una sola lámina, el grupo fabrica celdas individuales. Parra Rubio combinó dos celdas en forma de trípode en un bloque con cero grados de libertad: queda completamente rígido y trabado. Los bloques se conectan en una red de vigas entrelazadas.
Un programa que diseñó Strand resuelve cada celda por separado, verifica que se pueda plegar y después las ensambla. Los archivos van a una fresadora CNC que corta las piezas de chapas planas, por ejemplo de aluminio. Eso permite enviarlas apiladas.
El armado se hace con herramientas de mano, como destornilladores, sin soldadura de gran escala. Cada celda es distinta, pero la conexión es la misma en todas, y la estructura solo puede cerrarse en una configuración.
Según simulaciones del equipo, la estructura resulta unas 3,5 veces más rígida que la de otras técnicas de origami estructural, con alrededor de dos tercios del material.
Para probar la escala, armaron una escultura de aluminio de 23 pies (unos 7 metros) que se colgó en la Biblioteca Pública de Boston. La levantó un equipo sin experiencia en construcción, en pocos días.
Los autores ven aplicación en refugios para terremotos e inundaciones, que viajen como paneles planos y se monten en el lugar. Falta probarlo en estructuras arquitectónicas más grandes y desarrollar una interfaz de diseño sencilla. La investigación, publicada en International Journal of Solids and Structures, se financió en parte con el consorcio del CBA, la Universidad de Bolonia y la agencia de investigación de Austria.