Biólogos descubren cómo las arañas convierten proteínas en seda

Con resonancia magnética sobre viudas negras, un equipo de San Diego vio cómo un líquido se vuelve fibra más dura que el Kevlar.

1 de noviembre de 2026 · 1 min de lectura

Una araña que cae de una pared sube de nuevo por un hilo que fabricó en milisegundos. Ese hilo resiste más que el Kevlar y que el acero. Nadie logró copiarlo en el laboratorio, porque no se sabía cómo pasa de líquido a sólido.

Un equipo de la Universidad Estatal de San Diego, liderado por el químico Gregory Holland, describió ese paso a escala atómica. Los resultados salieron en PNAS.

La doctoranda Hannah Johnson trabajó con viudas negras que llegaban cada pocos meses durante 2023 y 2024. Las dormían con dióxido de carbono y les sacaban el hilo con pinzas desde las hilanderas, enrollándolo en un tubo con un motor. Las alimentaron con aminoácidos marcados con isótopos para poder seguirlos. Después usó resonancia magnética nuclear sobre el líquido de la glándula (la "seda líquida") y sobre gotas intermedias. Kevin Chalek, entonces posdoctorado, mapeó las proteínas de la fibra ya sólida.

Lo que vieron: al sumar fosfato, dos aminoácidos, arginina y tirosina, empiezan a pegarse débilmente entre sí. Expulsan agua y las proteínas desordenadas forman un gel denso, un condensado. Esa interacción sigue en la fibra final. Las simulaciones con AlphaFold y dinámica molecular ubicaron esos aminoácidos justo en los pliegues de las láminas beta, que dan la resistencia.

Falta bastante. Hay otras interacciones sin mapear y otros disparadores además del fosfato. "No conocemos todos los interruptores", dijo Chris Holland, de la Universidad de Sheffield, que no participó. La seda sintética hecha con la secuencia exacta de aminoácidos sigue siendo menos resistente que la natural.

El Kevlar exige temperaturas muy altas y ácidos. La araña lo hace a temperatura ambiente, con agua, sal y proteínas.