Meteoritos lunares raros ayudan a entender la evolución de la Luna
Son el 0,7% de los meteoritos y llegan de toda la Luna, incluida la cara oculta. Apolo aterrizó siempre en la misma zona rara.
26 de octubre de 2026 · 1 min de lectura
Hay 835 meteoritos lunares verificados. Son el 0,7% de todos los que caen a la Tierra.
Las misiones trajeron más material: las seis Apolo juntaron unos 382 kg, las soviéticas Luna unos 300 gramos y las chinas Chang'e 5 y 6 unos 3,7 kg, según un artículo de 2025 en la revista *Elements*. Pero esas muestras salen de un mismo vecindario.
Randy Korotev, profesor emérito de la Universidad Washington en St. Louis, lo explicó por mail a Universe Today. Cuando se eligieron los sitios de Apolo no se sabía que cinco de los seis quedaban en o cerca de una zona geoquímicamente anómala. Hoy se la llama Procellarum KREEP Terrane (potasio, tierras raras y fósforo). Las misiones 14 a 17 tomaron muestras cerca de la cuenca Imbrium. Chang'e 5 fue a la misma región. Los sitios se eligieron con fotos en escala de grises, sin datos de composición desde la órbita.
Los meteoritos, en cambio, vienen de puntos casi al azar, y algunos de la cara oculta. Casi todos aparecieron en la Antártida, Omán y los desiertos del noroeste de África, con unos pocos en Australia y Botswana. Los primeros, Yamato-791197 y Yamato-793169, los juntó en 1979 el programa japonés de búsqueda en la Antártida.
Katherine Joy, de la Universidad de Manchester, plantea la pregunta abierta: cómo se formó la corteza de las tierras altas lunares y si la cara visible y la oculta se armaron igual. La química y la edad de estas piedras sirven para poner a prueba la hipótesis del océano de magma lunar.
Hay un límite. No se sabe de qué lugar exacto salió cada una. Joy lo compara con un rompecabezas sin las piezas del centro.