Perseverance bate el récord de distancia en Marte: 45,22 km con conducción autónoma

El 11 de octubre el rover Perseverance llegó a 45,22 km recorridos en Marte, un récord para rovers. Se explica en buena parte por el software de conducción autónoma que fue mejorando en cinco años.

14 de octubre de 2026 · 2 min de lectura

Perseverance pasó a Opportunity. El 11 de octubre el rover de la NASA cerró un tramo de unos 91 metros (299,6 pies) y llegó a 45,22 km recorridos en Marte. Opportunity había hecho 45,16 km en quince años, hasta que una tormenta de polvo lo frenó en 2019. Perseverance aterrizó en febrero de 2021.

Mark Maimone, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), le contó a IEEE Spectrum cómo se llegó. Diseñó el software de conducción de Spirit, Opportunity, Curiosity y Perseverance.

La clave es cuánto maneja solo. Spirit se condujo solo el 23% del tiempo. Opportunity y Curiosity, cerca del 5%. Perseverance lo hace el 90% del tiempo, con un segundo procesador con FPGA que acelera el procesamiento de imágenes. Su sistema AutoNav llega a 120 metros por hora. También ayudaron las ruedas reforzadas.

Los humanos siguen en el plan. El equipo científico fija el destino y un equipo de rutas traza el camino con mapas orbitales, de hasta 25 cm de resolución. Esos mapas no muestran todas las rocas. Por eso el rover decide en el lugar. El software mide la forma del terreno, no su tipo, así que los planificadores le marcan las zonas de arena donde se hunde.

Hubo fallas. Durante unos dos meses el equipo apagó la autonomía en terreno complejo para reescribir software. En los primeros tres años, dentro del cráter Jezero, casi todo se manejó con pendientes de menos de 14 grados. Al salir del cráter reajustaron los parámetros y hoy el rover sube pendientes de hasta 24 grados.

Un límite era la incertidumbre de posición, que crece con cada tramo y agranda las zonas prohibidas. Perseverance ahora suma Mars Global Localization, que la reduce. Maimone dice que en teoría puede seguir mientras haya recursos.

A fines del año pasado, el JPL dejó que Claude, de Anthropic, trazara una ruta de 400 metros a partir de imágenes orbitales. El equipo la revisó y le hizo un par de ajustes. Maimone dice que validar un camino es más fácil que armarlo de cero.

Sobre la confianza en el software: "No nos ha llevado por mal camino todavía". Y agrega que esperan fijar récords más grandes.